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PELÍCULAS / CRÍTICAS España

Crítica: A virxe roxa

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- El trágico asesinato de Hildegart Rodríguez a manos de su madre Aurora toma forma de true crime experimental en la película de Marcos Nine, que arroja luz sobre un pasado tan oscuro como poco conocido

Crítica: A virxe roxa

La trágica historia de Aurora Rodríguez y su hija Hildegart da sentido al manido tópico de que la realidad supera la ficción. Quizás por ello ya ha sido centro de numerosas obras, entre ellas la película Mi hija Hildegart, dirigida por Fernando Fernán Gómez con guión de Rafael Azcona; o la novela La madre de Frankenstein, de la recientemente fallecida Almudena Grandes. Y aún así, es inevitable tener la sensación de que las desventuras de estas dos mujeres no son todo lo conocidas que debieran. Eso es lo que debió pensar la productora Amalia Mato, que de la mano del director Marcos Nine, se decidió a dar forma a A virxe roxa, un documental experimental que estuvo presente en la útima edición de la Seminci y sirvió como cinta inaugural de la sexta edición del festival Novos Cinemas de Pontevedra.

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Cuando en junio de 1933 Aurora Rodríguez acabó a tiros con la vida de su hija Hildegart, de solo 18 años, conmocionó a toda la sociedad española. Hildegart se había convertido en muy poco tiempo en un referente para la izquierda de la época. Su avanzado pensamiento feminista fue difundido a través de numerosas publicaciones que lograron gran impacto, hasta el punto de despertar el interés de intelectuales como H.G. Wells. Pero la propia existencia de Hildegart era un plan creado por su madre Aurora, y cuando esta sintió que perdía el control sobre su bien más preciado, decidió darle muerte.

La película de Nine es un engranaje perfectamente calculado en el que los testimonios de expertos, las imágenes de películas de principios del siglo XX y las ilustraciones del artista plástico Alberto Taracido crean un conjunto hipnótico. Lejos de regodearse en lo escabroso de la historia, la cinta pretende ser un retrato amplio de una época, tratando de explicar el sinsentido de lo ocurrido. De este modo, la cinta nos lleva al Ferrol de finales del siglo XIX, una ciudad tan próspera como convulsa en la que nace Aurora, una mujer inteligente y ambiciosa que nunca pudo encontrar en una sociedad retrógrada las recompensas que merecía. La frustración por no ver colmadas sus aspiraciones y el auge de teorías como la eugenesia le convencieron de que en sus manos estaba cambiar el destino de la sociedad española, engendrando a la mujer capaz de transformar para siempre el país.

Apoyado en la narración de Antonio Durán “Morris”, y las interpretaciones de las actrices María Vázquez y Nerea Barros (que ponen voz a los pensamientos de las dos protagonistas en algunos fragmentos), el filme logra de forma magistral adentrarnos en la forma de entender el mundo de toda una sociedad. Al mismo tiempo, la cinta nos hace ver cómo estos modos de pensamiento pudieron condicionar la psique de una mujer tan brillante como enajenada. Y en medio de todo esto, se erige la figura de Hildegart, una mujer que impresiona por lo visionario de su pensamiento y por la precocidad de su excelencia. Al final lo que queda es la emoción y el impacto por presenciar una historia dolorosa en su dimensión más íntima, y trágica por sus implicaciones a un nivel más extenso. La vida de Aurora y Hildegart es un retrato desgraciado que sirve como espejo de una sociedad machista y reaccionaria, responsable directa de tantas otras historias llenas de oscuridad que deberían ser ya parte de nuestro pasado.

A virxe roxa es una producción de Recrea Films.

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