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BLACK NIGHTS 2021 Competición Óperas primas

Crítica: Une femme du monde

por 

- Laure Calamy interpreta el difícil papel de una trabajadora sexual y madre coraje que quiere asegurar el futuro de su hijo adolescente en el primer largometraje de Cécile Ducrocq

Crítica: Une femme du monde
Laure Calamy un Une femme du monde

“Cada uno ejerce la profesión que quiere o que puede. ¡No nos vas a dar lecciones de moral!” Marie (Laure Calamy) es una mujer con un carácter muy fuerte, que trabaja desde hace mucho tiempo como prostituta independiente y defiende con uñas y dientes a su hijo (Nissim Renard), expulsado de la escuela de hostelería de Estrasburgo y a quien una orientadora propone sumarse al sector de los empleos de seguridad en los pocos institutos escolares públicos donde todavía quedan vacantes. Pero como todas las madres, Marie quiere lo mejor para su hijo y aunque hablar y motivar a un adolescente de 17 años no es un trabajo fácil, ella hará todo lo posible para intentar ofrecerle un futuro, pero su estatus social y sus recursos económicos son unos inconvenientes muy grandes. Esa es la historia puesta en escena por Cécile Ducrocq en Une femme du monde [+lee también:
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, que acaba de estrenarse en la competición Óperas Primas del 25º Festival Black Nights de Tallín, y que Tandem estrenará en los cines franceses el 8 de diciembre.  

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Marie, a quien un cliente aconseja la École Perandier, una afamada institución privada que permitiría a Adrien cumplir su sueño de convertirse en chef, debe persuadir primero a su hijo (que presenta a su madre como una “peluquera a domicilio”), no autolimitarse (“es para pijos, no para nosotros”) e intentar probar suerte en el concurso de entrada con la generosa ayuda del abogado (transexual) de una asociación de defensa a las prostitutas (que luchan y se manifiestan contra la sanción a los clientes y contra la esclavitud de las prácticas en furgonetas con chulos y tarifas irrisorias) en la que milita Marie. Carta de motivación, simulacro de entrevista, disputas: al final, Adrien es seleccionado.  

Pero esta victoria no es más que el inicio de una temible batalla financiera, pues la escuela cuesta 9.000 euros al año y Marie tiene dos meses para pagar un adelanto de 5.000 euros. O, como le dice su banquero, ella gana entre 1.200 y 1.500 euros por mes, paga 350 euros de alquiler y 200 de residencia de estudiantes para Adrien, sin olvidar los impuestos: “lo siento, sus gastos son muy elevados y sus ingresos muy bajos; la tasa de endeudamiento máxima es del 33 %, por lo que no hay posibilidad de préstamo al consumo porque no hay hipoteca posible, ni de préstamo estudiantil porque no hay garante”. Marie está en un callejón sin salida y debe renunciar a su libertad. Cruza la frontera y empieza a trabajar en el club Oltromondo de Offenbourg, Alemania (“no digo que me encante, pero si lo tengo que hacer, lo haré”). Cada noche, en el establecimiento dirigido por Bruno (Sam Louwick), entre las entrenadoras-prostitutas supervisadas por Tatiana (Diana Korudzhiyska), Marie cuenta cada vez más desesperada el dinero que le falta para poder ayudar a Adrien a subir algunos escalones en la escalera de la vida…

Une femme du monde, sostenida por la energía de una Laure Calamy como siempre impecable (en la línea de sus intervenciones en la serie Call my Agent, Vacaciones contigo… y tu mujer [+lee también:
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entrevista: Eric Gravel
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), es una ópera prima entrañable. Aunque la película se construye con pequeños toques concéntricos en torno al carácter “clásico” de su trama (una relación madre-hijo a la vez turbulenta y afectuosa), el retrato de una actividad profesional con relativa normalidad, la cineasta se mantiene muy sensata en su descripción del mundo de la prostitución puesto que suaviza los bordes abruptos, una tendencia hacia los “buenos sentimientos” comprensible para llegar a un público más amplio, pero que aleja a la película de las grandes obras sobre el tema.

Une femme du monde ha sido producida por Domino Films y Année Zéro, y coproducida por France 2 Cinéma. Charades gestiona las ventas internacionales.

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(Traducción del francés)

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