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LONDRES 2021

Crítica: Belfast

por 

- Kenneth Branagh deja atrás a Shakespeare y a los blockbusters de Hollywood para hacer su trabajo más personal hasta la fecha, las memorias de su infancia en Belfast durante el conflicto norirlandés

Crítica: Belfast
Jude Hill en Belfast

Es curioso recordar que, hace apenas una década, estrenar un largometraje filmado en blanco y negro con un presupuesto decente se consideraba un riesgo a nivel comercial. Ahora, tras el éxito de obras multipremiadas como Roma y Cold War [+lee también:
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, casi parece una obligación, como un sello visual que imprime cierta seriedad y un carácter respetable a este tipo de viajes autobiográficos al pasado. Esta sensación sobrevuela la última obra cinematográfica del polifacético Kenneth Branagh, la elegante, triste y sentimental Belfast [+lee también:
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. Una historia inspirada en la infancia de Branagh en la ciudad titular, justo cuando se gestaba el conflicto norirlandés, que ya aparece en todas las quinielas de los Óscar y que está girando por los principales festivales de otoño. Su estreno nacional tuvo lugar en el Festival BFI de Londres a principios de esta semana.

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Sin embargo, lo que diferencia a Belfast de otros precedentes en este nuevo cuasi género es su voluntad de complacer al público, en un sentido positivo. Roma no tenía una banda sonora grandilocuente y extradiegética para acompañar sus imágenes panorámicas, mientras que Belfast incluye tantas canciones de Van Morrison que casi evoca todo el repertorio de Simon & Garfunkel en El graduado. Este enfoque más amable también se extiende a su contenido político: el hecho de tener un tono tan ligero, y estar dirigida a un rango de edad potencialmente amplio con su protagonista preadolescente, puede explicar la representación parcial de la naturaleza del conflicto norirlandés. Esto quiere decir que, aunque describe de forma auténtica los disturbios de 1969 (donde las familias católicas fueron golpeadas y expulsadas de sus hogares), la complejidad del republicanismo irlandés, y su influencia hasta el día de hoy, está ausente en la obra. Aunque podemos entender los motivos de Branagh, lo cierto es que esto hace que Belfast resulte menos seria, como una reproducción alegre de un lugar y una época concretos con un fuerte acento irlandés.

Las interpretaciones y la puesta en escena son sólidas, aunque están lejos de la austeridad formal de Ken Loach, uno de los pocos directores británicos que han explorado este tema sin hacer concesiones comerciales. Branagh ha reunido a algunos de los mejores y más glamurosos actores para interpretar a la familia protagonista (Jamie Dornan, Caitríona Balfe y Judi Dench), que ofrecen unas actuaciones agradablemente teatrales, como si estuvieran proyectando sus voces hacia los asientos del fondo. El personaje de Dornan (al que conocemos simplemente como "Pa") es un carpintero que trabaja en la construcción (al igual que el propio padre de Branagh), que ejerce a menudo su trabajo en Londres y regresa a casa siempre que puede. Buddy (Jude Hill) es el trasunto de Branagh, que observa la agitada dinámica de su familia, mientras intenta reunir el valor para invitar a salir a su compañera de clase y asiste a las sesiones matinales y las retransmisiones televisivas de clásicos de Hollywood como Solo ante el peligro y El hombre que mató a Liberty Valance. A través de estas referencias entendemos que este es también el relato iniciático de un cinéfilo.

La película resulta especialmente intensa en su enfoque, centrado simplemente en la necesidad de abandonar Belfast, algo que seguramente identificarán muchos irlandeses en la diáspora. La cinta nos recuerda, o incluso afirma, que el destino de muchos irlandeses es marcharse cuando las cosas se ponen demasiado difíciles, lo cual es parte de la identidad irlandesa tanto como lo es residir en la isla. Entonces, ¿es Belfast un canto a la vida que Branagh pudo haber tenido, cuando su trabajo ha estado tan asociado con el inglés (con Shakespeare), lo internacional y lo fantástico (Thor)?

Belfast es una producción de la británica TKBC. Universal Pictures se encarga de los derechos internacionales.

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(Traducción del inglés)

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