email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

CANNES 2021 Semana de la Crítica

Crítica: The Gravedigger's Wife

por 

- CANNES 2021: Khadar Ayderus Ahmed se presenta como un cineasta a seguir con este tierno retrato de una pareja africana que debe enfrentarse a un problema de salud

Crítica: The Gravedigger's Wife
Yasmin Warsame y Omar Abdi en The Gravedigger's Wife

Presentada en la Semana de la Crítica de Cannes, The [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
Gravedigger’s [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
Wife [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
, la primera película del director finlandés Khadar Ayderus Ahmed, es una maravillosa historia con múltiples capas ambientada en Djibouti. La cinta se apoya en una hermosa historia de amor para hablar sobre la crisis sanitaria en África y la posición de la matriarca en el Islam, con un trasfondo que explora cómo el continente africano es la parte olvidada del mundo globalizado.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Ahmed evoca al maestro senegalés Ousmane Sembène en la forma en que trata grandes temas a partir de una trama aparentemente simple. Guled (Omar Abdi) es un sepulturero, un trabajo esencial aunque poco respetado, que requiere que alguien muera para poder ganarse la vida. La naturaleza macabra del trabajo se hace evidente cuando los sepultureros esperan a la gente fuera de los hospitales, conscientes de que la tradición islámica requiere que un cuerpo sea enterrado lo antes posible después de la muerte. Es un trabajo agotador, aunque no reporta muchos beneficios. Guled vive con su esposa, Nasra (la supermodelo Yasmin Warsame), en un barrio pobre a las afueras de la ciudad de Djibouti. La pareja tiene un hijo, que siempre está en la calle evitando a sus padres, como suelen hacer los adolescentes.

Mientras que Ahmed es una persona silenciosa y tranquila, su esposa es el alma de la fiesta. En una excelente introducción, Nasra irrumpe en una boda utilizando artimañas y una cabra salvaje (los animales aparecen constantemente a lo largo de la película). La pareja se lo pasa genial cantando y bailando. Por todo esto, resulta aún más desgarrador descubrir que Nasra necesita una operación para salvar su vida, y que Guled debe conseguir 5.000 dólares para poder pagarla. Como los grandes cineastas, Ahmed no necesita resaltar que se trata de una suma de dinero que no sería un problema en Occidente, pero lo suficiente para sumir al hospital y a la familia en un estado de pánico. Los espectadores deben aplicar su propio criterio para decidir si la situación sanitaria es correcta o no, ya que Guled, en contra de los deseos de su esposa, se embarca en un viaje a la aldea de su madre para pedirle dinero. La razón de su reticencia se hará evidente cuando conozcamos a este obstinado personaje.

Durante el viaje a través del desierto, el director de fotografía Arttu Peltomaa cambia sus ópticas y encuadres, pasando de los planos medios y cerrados de la ciudad a tomas más amplias. De esta forma, el contraste entre lo moderno y lo tradicional está plasmado de una visual que se integra en la narrativa. Se trata de un enfoque cinematográfico muy eficaz, que se apoya en el “menos es más” a la hora de plantear los diálogos y la exposición, para crear y mantener el misterio. La trama secundaria muestra al hijo de la pareja, que debe enfrentarse al desafío de asumir más responsabilidades familiares, ayudando a su madre enferma mientras su padre está ausente.

También hay un elemento contrarreloj en la película. La familia tiene una fecha límite para llevar el dinero al hospital o hacer frente a las fatales consecuencias. Al igual que el enfoque de los hermanos Dardenne en sus mejores obras, Ahmed no intenta usar trucos cinematográficos para aumentar la tensión existente, mientras que el desenlace establece conexiones con eventos previos que ni siquiera parecían significativos.

Estamos además ante una película que mantiene todo el discurso, la acción, las soluciones, los sueños y la música arraigados en África. A pesar de ser una coproducción europea, Ahmed ofrece una película que desafía la mirada tradicional del cine europeo sobre África.

The Gravedigger’s Wife es una producción de la finlandesa Bufo, coproducida por la alemana Twenty Twenty Vision y la francesa Pyramide Productions. Orange Studio se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy