email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SARAJEVO 2020 Competición

Crítica: Andromeda Galaxy

por 

- El primer largometraje de la kosovar More Raça es un retrato clásico y cálido de una relación padre-hija, con un estilo visual creativo que demuestra un talento prometedor

Crítica: Andromeda Galaxy
Elda Jashari y Sunaj Raça en Andromeda Galaxy

El primer largometraje de la joven cineasta kosovar More Raça, Andromeda Galaxy [+lee también:
tráiler
entrevista: More Raça
ficha del filme
]
, que acaba de tener su estreno mundial en la competición del Festival de Cine de Sarajevo, es una obra con una estructura tradicional que, a pesar de todo, señala a la realizadora como un talento a seguir. La cinta cuenta con un protagonista adorable, una historia agridulce y sincera centrada en una relación padre-hija y un apartado visual creativo, por lo que estamos ante un gran aporte a la industria cinematográfica del país más joven de Europa.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Shpëtim (interpretado por Sunaj Raça, padre de More y productor de la película) es un mecánico kosovar de 52 años que lleva mucho tiempo en paro. Su esposa ha muerto y su hija vive en un orfanato, tal y como él mismo le cuenta a una prostituta (Juli Emiri) que visita en un burdel al comienzo de la película. Pronto entendemos que nuestro héroe tiene muy mala suerte: al día siguiente, lo rechazan para un trabajo a causa de su edad y su casero lo echa a la calle por no pagar el alquiler. Ante esta situación, el protagonista alquila una caravana y se instala en ella junto a la nueva mezquita en los suburbios de Pristina.

Poco después, conocemos a su hija Zana (Elda Jashari), una joven tranquila de unos 12 o 13 años. El orfanato en el que vive es mucho mejor de lo que cabría esperar, y definitivamente supera a la caravana de Shpëtim. No obstante, padre e hija tienen una fuerte conexión y Shpëtim cree que debería estar más cerca de ella. La prostituta le cuenta una historia sobre cómo ella y su padre solían buscar juntos la galaxia de Andrómeda en las noches estrelladas, y durante una escena conmovedora, en la que conseguimos empatizar de verdad con el protagonista, Shpëtim le sugiere a Zana que hagan lo mismo. El hombre también le dice a su hija que irán juntos a la playa en su caravana, presentando un futuro prometedor para los dos.

No obstante, los problemas económicos se interponen en su camino, por lo que Shpëtim acaba aceptando la oferta de la prostituta para trabajar como su conductor y guardaespaldas cuando esta decide abandonar el burdel. Mientras tanto, el protagonista también consigue algo de dinero robando y vendiendo la gasolina de coches aparcados, e incluso recibe la visita de un hombre que quiere comprarle un riñón... Todo esto debería ayudar a nuestro héroe a mudarse a Europa Occidental en busca de una vida mejor para él y su hija.

Raça, que también escribió el guion de la cinta, emplea una estructura narrativa clásica, pero presenta un aspecto visual inspirado y creativo. En la primera escena, que demuestra una gran frescura y engancha al espectador de inmediato, dos hombres conducen de noche y sonríen (gran parte de la película se desarrolla en automóviles), mientras el amigo de Shpëtim, ansioso por hacerle un regalo, lo lleva a un burdel. La visita de Shpëtim a la prostituta recuerda a la composición de una pintura odalisca, por su estilo y combinación de colores, mientras que la belleza de Emiri ilumina la pantalla. La secuencia en la que una banda de música militar de una base estadounidense toca un concierto para los niños del orfanato y pasa un rato con ellos resulta increíblemente natural y edificante, ofreciendo un aporte vibrante al primer acto de la película.

La cinta es muy realista, a pesar de su tono agridulce, pero también presenta ciertas inverosimilitudes, como la facilidad con la que la prostituta deja el burdel. Además, el personaje de Zana está poco desarrollado, sirviendo como un lienzo para que el director represente los sentimientos y esperanzas del protagonista. Sunaj Raça es verdaderamente carismático e interpreta con éxito a un entrañable perdedor con una mezcla de tristeza, calidez y testarudez.

Andromeda Galaxy es una coproducción entre la kosovar Arena, la española Nephilim Producciones, la italiana 39 Films y la Macedonia DMF Film and Video Production.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy