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PELÍCULAS / CRÍTICAS Bélgica / Francia

Crítica: La Forêt de mon père

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- El primer largometraje de Véro Cratzborn sigue a una joven que debe aceptar la locura de su padre, un tema que le cuesta asimilar, mientras entra en la vida adulta

Crítica: La Forêt de mon père
Léonie Souchaud y Alban Lenoir en La Forêt de mon père

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es el primer largometraje de la directora belga Véro Cratzborn, conocida por su cortometraje Les Biches, un retrato sincero y conmovedor de una “niña olvidada”, una joven que entra en la edad adulta siendo consciente de la enfermedad de su padre.

Gina, de 15 años, crece en una familia amante del bosque. Admira a su padre, Jimmy, imprevisible y excéntrico, a quien está dispuesta a perdonar todos sus excesos. Hasta que un día la situación se vuelve insostenible: Jimmy tiene una crisis y el frágil equilibrio familiar se rompe. Entre la incomprensión y la indignación, Gina se alía con Nico, un adolescente de su barrio para salvar a su padre.

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Cegada por el amor filial, Gina no ve a su padre tambalearse entre la fantasía y la locura. Esta locura, que para Gina es inofensiva, resulta ser destructiva y rompe los frágiles lazos que unen al padre con su mujer y sus hijos. La madre de Gina, desbordada de responsabilidades y abrumada por la carga financiera y mental, debe tomar una decisión difícil que la alejará de su hija mayor para proteger a sus hermanos.

Gina tendrá que romper el complejo de Edipo, y dejar la infancia mucho antes de lo previsto. También asistimos a su emancipación sentimental sin su consentimiento. Ella encuentra en Nico otro aliado masculino, no un reemplazante, sino alguien que le permite de ver las relaciones con los hombres de otra manera. Cuando crecemos con la locura como compañía, es difícil diferenciarla de la realidad. Gina deberá salir de sí misma, salir de los límites de su jardín privado, para ver la luz que se filtra a través de las copas de los árboles en el bosque de su padre, pero también la oscuridad en la maleza.

Más allá de esta conmovedora relación padre-hija, la película también trata el tema de las clases sociales. Gina y su familia viven en una vivienda de alquiler social. Nos enteramos de que les cuesta llegar a fin de mes. Si la madre parece tener un trabajo seguro, la imprevisibilidad del padre debilita la casa. Pero la madre no tiene trabajo. Trabaja en la casa de una familia (muy) acomodada. Gina, habituada a la vida de barrio, se siente incómoda ante tanta opulencia, mientras intenta encontrar su lugar en la sociedad. Tendrá que pasar del rol de niña al de mujer y posicionarse. 

Ludivine Sagnier, que interpreta a la madre de Gina, es a la vez fuerza y seducción, luz y determinación. Quizás por eso pudo acompañar durante tanto tiempo al hombre que ama. Quizás por eso, al verse acorralada, es capaz de tomar una decisión dolorosa y alienante sobre el amor de su vida, interpretado por Alban Lenoir, cuyos ojos brillan de locura. Léonie Souchaud, que ya apareció en Le Voyage de Fanny [+lee también:
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, aporta espontaneidad y carácter a la toma de conciencia de Gina.

La Forêt de mon père ha sido producida por Iota Production (Bélgica), Blue Monday Productions (Francia) y Louise Production (Suiza). KMBO la estrenará en Francia el 8 de julio, y Iota Distribution la estrenará en Bélgica el 15 de julio.

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(Traducción del francés)

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