email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

ARRAS 2019

Crítica: Free Country

por 

- Christian Alvart revisita eficazmente la cinta española La isla mínima zambullendo a dos investigadores en las aguas turbias de la Alemania recientemente reunificada

Crítica: Free Country
Trystan Pütter en Free Country

“No me gusta este lugar. Pasan cosas raras”. Estamos en los alrededores de Löwitz, cerca de la laguna de Szczecin, que hace de frontera natural con Polonia, y sobre todo con las antiguas tierras de la RDA, un detalle esencial en la intriga de Free Country, de Christian Alvart, cuya acción se desarrolla en el otoño de 1992, poco después de la reunificación de Alemania. La nueva película del director de Antibodies y de la serie Dogs of Berlin mezcla un acontecimiento histórico con una geografía porosa que favorece el tráfico y los delitos. Una película policíaca estrenada en la 20ª edición del Festival de Cine de Arras, que también es un remake, fiel y a la vez diferente, de la notable La isla minima [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Alberto Rodríguez
ficha del filme
]
del español Alberto Rodríguez (que escribió la historia junto a Rafael Cobos). Aunque los ingredientes de base son los mismos (dos policías opuestos investigan sobre las desapariciones de chicas jóvenes en un territorio o región inaccesible), Christian Alvart y su coguionista Siegfried Kamml han cocinado una receta con aromas personales para que su relectura alemana sea tan inquietante como su fuente de inspiración española.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Patricia y Nadine, dos hermanas de 17 y 16 años con reputación de chicas fáciles, desaparecieron hace dos días. Fueron vistas por última vez de noche, en un Golf, a la salida de la ciudad, animada por la fiesta local anual. Es el punto de partida de la investigación asignada a Patrick Stein (Trystan Pütter) y a Markus Bach (Felix Kramer), enviados al lugar y compañeros circunstanciales. Para el primero, de personalidad discreta, este asunto es una especie de castigo, ya que ha sido enviado al este del país en represalia por el arresto del hermano de su jefe por posesión de unos gramos de cocaína (“a veces pienso que todos los superiores son corruptos”). También se encuentra lejos de su esposa que está a punto de dar a luz. El segundo, un hombre fuerte, sin pelos en la lengua y gran bebedor, no esconde su animadversión en cuanto a las consecuencias de la unificación (“vosotros, los del oeste, compráis nuestra tierra a los pobres del este, con el dinero del crimen”). Pero los dos son policías y a pesar de las relaciones problemáticas (“tus métodos de la Stasi”) y de los interrogatorios e indicios que arrojan pistas diversas, descubrirán que un asesino en serie opera en la región desde la caída del muro de Berlín pero también desde mucho antes…

Cadáveres, fotos eróticas inquietantes, contrabandistas de éxtasis, amenazas, médiums que hablan con los muertos, pájaro de mal agüero, pabellón de caza sospechoso, escuchas telefónicas no autorizadas, oscuros secretos del pasado, mujeres jóvenes que sueñan con progresar y presas fáciles. Es como una profunda infección generalizada que se infiltra en los poros de la investigación, con un trasfondo de clima social tenso en un contexto de desindustrialización (amenaza de huelga, obreros polacos que aceptan trabajar por un tercio del salario). Una aleación de presión y de extrañeza que Christian Alvart pone en escena con eficacia, con la ayuda del dúo de actores protagonistas y la música ansiogénica de Christoph Schauer.

Free Country ha sido producida por Syrreal Entertainment y coproducida por Telepool, que la estrenará en los cines alemanes el 9 de enero de 2020. Global Screen gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.