email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

VIENNALE 2019

Crítica: This Movie Is a Gift

por 

- El nuevo documental de Anja Salomonowitz es un retrato muy personal de un artista y su trabajo, en forma de regalo tanto para Daniel Spoerri como para el público

Crítica: This Movie Is a Gift
Daniel Spoerri en This Movie Is a Gift

Daniel Spoerri es un artista multidisciplinario suizo, conocido principalmente por su trabajo en el campo de las artes visuales y por ser el impulsor de movimientos como el Nuevo Realismo, Fluxus o Eat Art. Durante su larga y fructífera carrera (actualmente tiene 89 años), Spoerri también ha escrito poesía, ha sido bailarín profesional de ballet, director de teatro de vanguardia, cineasta experimental y protagonista del último documental de Anja Salomonowitz, This Movie Is a Gift, que ha tenido su estreno mundial en la Viennale.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Desde el primer momento es evidente que estamos ante una obra documental muy particular. Salomonowitz está presente a lo largo de la película como una de las narradoras y personajes principales, confesando directamente sus intenciones ante la cámara. La realizadora abre la película con la versión completa de Resurrection (1969), cortometraje de Spoerri en el que el artista explora una de sus preocupaciones habituales, el ciclo de la vida, pero de forma invertida.

Una vez termina el cortometraje, que ocupa ocho minutos de los 72 de duración, la película procede con los créditos de apertura y con la introducción de sus temas y personajes. Primero aparece el propio hijo de la directora, Oskar, para romper el hielo con una broma antes de asumir los papeles de narrador (relatando los recuerdos de infancia de Spoerri), y de estudiante interesado en el trabajo del artista. Este mecanismo puede parecer algo insustancial, pero resulta bastante apropiado por varios motivos, principalmente el interés genuino de Oskar por el trabajo de Spoerri y la interacción relajada entre ambos. Otro aspecto que contribuye a la narración es la presencia dominante de Spoerri, tanto hablando de su arte como reflexionando sobre su infancia (la de un niño judío en la Rumania fascista y un hijo no deseado por su padre). El artista presenta la sabiduría y actitud de un hombre experimentado, así como una falta total de sentimentalismo, que complementan la ingenuidad natural de Oskar.

Salomonowitz aparece como narradora activa explicando sus motivaciones para hacer un documental sobre Spoerri, planteado como un regalo para el artista. De esta forma, la realizadora pretende recompensar al suizo por un regalo que este le había hecho anteriormente: una obra centrada en un objeto que pertenecía a su padre, recientemente fallecido. Tanto el artista como la cineasta están marcados por las relaciones que tuvieron con sus padres, aunque estas sean de naturaleza completamente diferente.

El enfoque honesto de la historia se corresponde perfectamente con el estilo cinematográfico que busca la directora. El delicado equilibrio entre los planos estáticos y dinámicos de Martin Putz, el diseño de sonido directo pero deslumbrante de Veronika Hlawatsch, reforzado por la banda sonora de Bernhard Fleischmann (compuesta por un piano sobre un bucle electrónico), así como la edición limpia de Eleonora Camizzi y Petra Zöpnek, hacen de This Movie Is a Gift un auténtico regalo, tanto para Daniel Spoerri como para el público.

This Movie Is a Gift es una producción de la propia Anja Salomonowitz junto con Virgil Widrich Film- und Multimediaproduktion. La película se ha estrenado en Austria de la mano de Stadtkino Filmverleih, mientras que Sixpack Film se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.