email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS / CRÍTICAS Francia / República Centroafricana

Crítica: Camille

por 

- Boris Lojkine recrea con gran precisión la brillante, conmovedora y trágica historia de la joven fotógrafa francesa Camille Lepage

Crítica: Camille
Nina Meurisse en Camille

“A veces, me despierto y me pregunto qué hago aquí, en medio de esta guerra que no es la mía; por qué me siento tan bien aquí con mis hermanos humanos”. El 12 de mayo de 2014, el cuerpo de una joven blanca es descubierto en una carretera de República Centroafricana, un país que atravesaba un conflicto mortal entre milicias de la Seleka y grupos anti-balaka, arbitrado por las fuerzas francesas de la Operación Sangaris bajo el mandato de la ONU. El cadáver arrojado a la parte trasera de una camioneta es el de Camille Lepage, una fotoperiodista angevina de 26 años. El director Boris Lojkine, un enamorado de África y sensible a los lazos que unen a la fraternidad humana por medio de las fronteras de los países y de las razas (algo que ya demostró en Hope [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Boris Lojkine
ficha del filme
]
, estrenada en la Semana de la Crítica de Cannes en 2014), la retrata en su segundo largometraje de ficción, Camille [+lee también:
tráiler
entrevista: Boris Lojkine
ficha del filme
]
, estrenado en la Piazza Grande de Locarno y que ha llegado a los cines franceses el 16 de octubre de la mano de Pyramide.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

“Hay una apertura increíble pero no es suficiente. Tengo la impresión de que te paseas fotografiando lo que ves. ¿Qué es lo que quieres decir?”. Estamos en Perpiñán el 7 de septiembre de 2013, en el festival de fotoperiodismo Visa pour l’image, y un profesional reconocido en todo el mundo da su opinión —con amabilidad pero sin concesiones— sobre las fotos tomadas en los Montes Nuba, en Sudán, por una Camille (la excelente Nina Meurisse) cuyas convicciones (“pasan cosas terribles de las que nadie habla”) transmiten inocencia y juventud en una profesión dura (que se protege detrás de su empatía hacia los ciudadanos locales), donde los reporteros van de un país a otro, de una guerra a otra.

El 22 de noviembre del mismo año, Camille está en Bangui, en República Centroafricana, donde pasará los últimos meses de su vida en medio de una guerra civil, según el guión escrito por Boris Lojkine y Bojina Panayotova. Un periodo tumultuoso donde encontrará poco a poco su lugar y su legitimidad en el pequeño grupo de periodistas enviados a cubrir el acontecimiento. También se unirá a un grupo de estudiantes, que se encuentran en el centro del conflicto, y vivirá en primera persona la extrema violencia y la necesidad de superarla para acercarse a los seres humanos y tener un contacto cercano con los guerrilleros del norte del país.

Camille, retrato de un idealismo iniciático en acción, rinde un bello y respetuoso homenaje a una joven cuyas fotografías salpican la película con una fuerza documental que se ajusta perfectamente a los contornos de una ficción ritmada, instructiva y conmovedora, que consigue dar una identidad a todos los personajes secundarios. Una búsqueda de justicia cinematográfica que evita el maniqueísmo y permite la libre interpretación del espectador, proporcionándole las claves para la comprensión de una profesión tan compleja como la de corresponsal de guerra y la vida en un país africano; así como las barreras que superó Camille Lapage para convertirse en una singular estrella fugaz en el cielo del mundo.

Camille ha sido producida por Unité de Production. Pyramide gestiona las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.