email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SARAJEVO 2019 Competición

Crítica: The Son

por 

- El segundo largo de la cineasta bosnia Ines Tanović inauguró oficialmente el 25º Festival de Sarajevo y representa un cine sarajevés verdaderamente generacional

Crítica: The Son
Dino Bajrović y Lidija Kordić en The Son

El segundo largometraje de la cineasta Ines Tanović, The Son [+lee también:
tráiler
entrevista: Ines Tanović
ficha del filme
]
, abrió el Festival de Sarajevo, que tuvo lugar del 16 al 23 de agosto. Este festival suele inaugurarse con una película perteneciente a una sección paralela y de corte más generalista, como fue el caso con Cold War [+lee también:
crítica
tráiler
Q&A: Pawel Pawlikowski
ficha del filme
]
el año pasado. Aquellas veces que, en cambio, abre el festival una de las películas que compiten por uno de sus premios, los organizadores quieren enviar un mensaje. La última vez que esto sucedió fue en 2012 con el visionado de Children of Sarajevo [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Aida Begić
ficha del filme
]
de Aida Begić, la primera gran producción que exploró la sociedad bosnia de la postguerra, en lugar de la guerra como tal. La película The Son, de Tanović, le toma el relevo y pone el foco a la primera generación de bosnios que nació después de la guerra, y que hoy en día son adolescentes.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

La película empieza con Arman (interpretado por el debutante Dino Bajrović), despidiéndose de sus padres, Senad (Uliks Fehmiu) y Jasna (Snežana Bogdanović), y de su hermano pequeño Dino (Hamza Ajdinović) mientras se marcha al aeropuerto para viajar a Zagreb. Al llegar a esta ciudad Arman espera en vano a la mujer que, como descubrirá más adelante, es en realidad su madre biológica. Devastado y solo, este joven de diecisiete años con mal temperamento vuelve al hogar familiar, que su padre, arquitecto de profesión, está empeñado en reformar pese a no disponer de los medios necesarios. Una situación que disgusta a Jasna, su esposa, que trabaja como representante sindical en la empresa que se encarga, con dificultades, del transporte público de la ciudad.

Arman, presa de un conflicto constante con su entorno, se peleará con el matón de su instituto, que es, además, el camello del pueblo. El motivo de hacerlo era proteger a Analuna (Lidija Kordić), la chica de la que está enamorado y con la que irá intimando a lo largo de la película. Su relación nos permite conocer a un Arman amable y sensible, muy distinto al joven rebelde y cabreado que es frente a sus padres. Arman, además, se muestra muy protector con su hermano pequeño, al que saca cuatro años, y que llevará consigo cuando salga con sus amigos. No le permitirá, no obstante, ni fumar ni beber.

En casa, Senad y Jasna discuten de forma habitual, frustrados por la forma en la que la desesperanzadora situación política y económica está afectando a sus trabajos y sus dudas sobre cómo tratar a sus hijos. Arman se siente mucho más querido y aceptado en casa de sus abuelos, interpretados por Jasna Ornela Bery y Emir Hadžihafizbegović.

El reparto es lo que conecta los aspectos narrativos y sociales de la película de Tanović: Jasna y Emir que, por ejemplo, llevan haciendo de padres en el cine bosnio durante los últimos veinte años, hacen ahora de abuelos. Es similar el caso de Fehmiu, que asume ahora el rol de padre, después de haber interpretado un papel de hijo en Our Everyday Life [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Ines Tanović
ficha del filme
]
, el primer largometraje de esta directora.

Este aspecto multigeneracional es la base sobre la que Tanović construye su visión de una nueva generación a la que no le importa la cruenta historia reciente de su país y que, al igual que los adolescentes del resto del mundo, prefiere pasar la mayoría de su tiempo pegada a sus teléfonos, bebiendo, metiéndose en peleas, drogándose o enamorándose. En un momento dado, uno de los amigos de Arman encuentra una mochila llena de armas y decide irse a venderlas en Siria. Esta escena, así como el regreso del chico en un ataúd, anticipan el intenso final de la película.

Mientras que Our Everyday Life era fiel a su título, The Son es una película con una trama principal mucho más centrada. A nivel visual, Tanović nos muestra de nuevo su inclinación por las imágenes con varias capas (filmadas por el director de fotografía esloveno Mitja Ličen) y llena cada escena de detalles significativos, tanto en el fondo como en el foco de cada plano. Mientras que Fehmiu y Bogdanović realizan un trabajo excelente, los actores más jóvenes, la mayoría de ellos debutantes, consiguen transmitir con gran precisión su actitud juvenil. Al principio de la película da la impresión de que Bajrović sobreactúa, pero no tardamos mucho en averiguar que este es un rasgo de la personalidad de Arman y no del actor que lo interpreta.

The Son es una coproducción de Dokument, de Bosnia-Herzegovina; Spiritus Movens, de Croacia; Luna Film, de Rumania; Monoo, de Eslovenia, y Cut Up, de Montenegro. También cuenta con la participación de HBO Europe y Cinema City.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés por Raúl Alcantarilla)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy