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LOCARNO 2019 Fuera de competición

Crítica: Baghdad In My Shadow

por 

- Samir se enfrenta, con la mirada lúcida y caleidoscópica que lo caracteriza, el complejo y delicado tema del exilio

Crítica: Baghdad In My Shadow
Haytham Abdulrazaq y Shervin Alenabi en Baghdad In My Shadow

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ficha del filme
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, su última película presentada fuera de competición en el Festival de Locarno, Samir compara sus personajes con los tres tabúes principales de la sociedad árabe: el ateísmo, adulterio y más particularmente la condición de la mujer, y la homosexualidad. Un movimiento indudablemente valiente que pone en peligro la vida misma de sus protagonistas, artistas y activistas que viven y luchan en Baghdad por su libertad de pensamiento.

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Al frente de este magnífico grupo de actores tenemos a Haythan Abdulrazaq, un famoso y respetado actor iraquí, que interpreta el personaje de Taufiq, un poeta ateo y comunista refugiado, como sus amigos en el Café Abu Nawas, en Londres. Además de Amal, interpretado por la joven y carismática actriz y activista iraquí Zaharaa Ghandour, instalada en la capital inglesa con una identidad falsa como cristiana perseguida para escapar de un marido despótico, y Shervin Alenabi, originario de Manchester, que encarna al joven homosexual Muhamad. Aunque Samir tuvo la suerte de conocer a dos valientes artistas como Haythan Abdulrazaq y Zaharaa Ghandour, ningún otro actor iraquí tuvo el descaro de encarnar el personaje de un homosexual, una verdadera abominación para la sociedad árabe.

La intención del director, que siempre ha estado involucrado en cuestiones complejas relacionadas con la inmigración, ha sido desde el principio relegar a los actores más conocidos a nuestras latitudes y, por lo tanto, atractivos para el público general (como Kerry Fox o Andrew Buchan...) a roles secundarios. Esto es para contrarrestar la habitual representación eurocéntrica del mundo, un tema sobre el que se erige su película.

Al relatar la vida cotidiana de tres personajes, afectados por taras imperdonables (ateísmo, adulterio femenino y homosexualidad), rodeados por un grupo compacto pero extremadamente heterogéneo de compatriotas, Samir intenta transcribir desde el interior la complejidad de ser un exiliado. Si bien la realidad de muchos musulmanes exiliados, y especialmente los iraquíes como el propio director, es la de personas educadas e integradas que conocen muy bien a su país de acogida (no olvidemos que Irak era una colonia británica), a menudo se reciben con la lente distorsionadora del prejuicio vinculado a su religión. Un sentimiento de rechazo que los empuja a encontrarse en lugares, como el Café Abu Nawas, que para muchos son como "sociedades paralelas", para retomar las palabras del director.

Al mismo tiempo, y de una manera indudablemente paradójica, Baghdad In My Shadow nos muestra cómo incluso dentro de estas micro sociedades complejas (cafés, lugares de culto pero también núcleos familiares reales) existe una confrontación constante con los prejuicios de cada uno, vinculado a las tradiciones traídas de su país de origen. "Todos tienen una historia dentro de ellos, es para siempre y está ahí en todo momento, como una sombra", dice Samir como para recordarnos que más allá de la simplificación maniquea que a menudo afecta la identidad de los migrantes, todos viven solos las contradicciones que lo habitan. A través de la historia de cómo sus protagonistas viven la complejidad de su identidad (homosexual musulmán, esposa huida y comunista atea) Baghdad In My Shadow nos muestra la variedad de sensibilidades que conforman el "grupo de musulmanes", a menudo anónimo, en el exilio "que viven en nuestras ciudades como sombras”. Al hacerlo, el director se esfuerza por conseguir un espejo a través del cual observa y mide nuestra supuesta omnisciencia occidental.

Con su última película, Samir abre nuevas perspectivas sobre una situación compleja que nos gustaría reducir a los términos mínimos por conveniencia. Construye puentes que son invisibles pero esenciales para la supervivencia de todos, entre la melancolía y la hipermodernidad.

Baghdad In My Shadow es una producción de la compañía suiza Schoint Ventschr Filmproduktion junto con la compañía alemana Coin Film la inglesa Ipso Facto Produtiones y a la SRF Schweizer Radio und Fernsehen. Global Screen está a cargo de las ventas internacionales.

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(Traducción del italiano por Alessandro Romano Sáez)

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