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SOFÍA 2019

Crítica: The Pig

por 

- El segundo largometraje de Dragomir Sholev, que compite en Sofía, es una implacable reflexión sobre el acoso escolar y sus consecuencias

Crítica: The Pig
Rumen Georgiev (izquierda) en The Pig

Nueve años después de su primera película, Shelter [+lee también:
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, Gran Premio del Festival Internacional de Cine de Sofía, el director búlgaro Dragomir Sholev vuelve a tener la oportunidad de ganar el premio con The Pig. La película, un drama sobre un chico que sufre acoso escolar por parte de sus compañeros de clase, podría (a pesar de algunas elecciones artísticas dudosas) convertirse en la gran protagonista de un programa de prevención de la violencia en los colegios búlgaros.

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Desde el primer fotograma, vemos al protagonista sin nombre (Rumen Georgiev) de espaldas a la cámara. Está sentado en la mesa de la cocina de su casa, mientras su abuela realiza varias tareas. El niño es obeso y parece incapaz de levantarse de la mesa, pero el público pronto se dará cuenta de que esta reticencia no se debe a su debilidad por la comida, sino a que levantarse significa ir al colegio (y eso significa ser acosado por sus compañeros). Más adelante, se revela el nombre del niño, que repercutirá en su bienestar psicológico: “El cerdo”.

El guión, escrito por Sholev y Martin Iliev, muestra las terribles situaciones de abuso que sufre el estudiante por parte de sus compañeros, de sus profesores y de cualquier persona que se cruce en su camino. Vemos los grandes esfuerzos que realiza el protagonista para pasar desapercibido, como camuflar su gran cuerpo contra las paredes, detrás de las puertas o en la oscuridad de los baños y los pasillos. Pero, ¿qué pasa si el atormentado chico decide reaccionar? ¿Y si la reacción puede ser fatal para uno de sus torturadores?

Las interacciones del chico se utilizan para presentar al público adulto las diferentes caras del acoso escolar, que no siempre es perpetrado por los estudiantes. La película señala a los compañeros del chico, que pueden ser demasiado inmaduros para comportarse mejor, pero también a los adultos del centro, que parecen considerarlo una molestia. De esta manera, las posibilidades del chico de llevar una vida normal en el colegio parecen inexistentes, ya que las personas que deben frenar el acoso escolar terminan convirtiéndose, de forma inconsciente, en acosadores.

Desafortunadamente, la abundancia de interacciones abusivas estropea la película y le resta sutileza. El mensaje de la película (que el acoso escolar es malo y crea ciudadanos vengativos y peligrosos) se inculca en el cerebro de los espectadores, mientras que sus cuestionables reacciones a varias situaciones no hacen que nos guste o que sintamos pena por él. Además, los movimientos de cámara extremos y algunas interpretaciones declamatorias poco convincentes, en especial de los actores menores de edad, desplazan al público de la historia en más de una ocasión.

Pero The Pig puede apreciarse a nivel funcional. La película puede no tener un largo recorrido en festivales ni recibir demasiados elogios de la crítica pero si se proyecta en las escuelas, tanto a estudiantes como a profesores, puede marcar la diferencia, ya que a excepción del idioma, se trata de una historia bastante universal que podría funcionar en cualquier lugar de sureste de Europa, una región que no suele tratar correctamente el tema del acoso escolar.

The Pig ha sido producida por las compañía búlgara Gorilla Film y coproducida por Nu Boyana Film Studios, B2Y y Screening Emotions, y la rumana Papillon Film.  Wide gestiona los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

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