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SUNDANCE 2019 Competición World Cinema Documentary

Crítica: Honeyland

por 

- El documental de los directores macedonios Tamara Kotevska y Ljubomir Stefanov es una pieza visualmente espectacular de cinéma-vérité

Crítica: Honeyland

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, de los directores macedonios Tamara Kotevska y Ljubomir Stefanov, se ha estrenado en la sección World Cinema Documentary del Festival de Cine de Sundance. Esta interesante pieza de cinéma-vérité sobre una apicultora de la macedonia rural es un extraordinario viaje a nivel personal, local y global.

El espectacular plano general del principio muestra a la protagonista, Hatidze, una mujer de 55 años, vestida con una blusa amarilla y una bufanda en la cabeza mientras escala una colina escarpada para llegar a una colonia de abejas ubicada en una grieta. Extrae el panal sin guantes ni redes, mientras canta una canción para tranquilizarlas.

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De vuelta en su pueblo desierto, en una pequeña casa de suelo de tierra, sin agua corriente ni electricidad, Hatidze cuida de su madre, postrada en la cama y casi ciega. Acude con regularidad a la capital, Skopie, para vender la miel (alabada por otros vendedores y clientes) en un mercado ambulante, donde también compra tinte para el pelo o un abanico para su madre.

Hatidze parece llevar una vida modesta pero idílica: es una mujer satisfecha con su vida sencilla, con una sonrisa que rara vez abandona su cara tostada por el sol. Pero las cosas cambian cuando una familia nómada, que pertenece a la misma minoría turca que Hatidze, se establece cerca de su casa. El patriarca, Hussein, junto con su esposa, sus siete hijos y una vacada, llega en un camión con remolque. El ruido que producen aturde al pueblo desierto y la situación empeora con el paso del tiempo.

Hussein y su familia gritan, pelean, se insultan, y son incapaces de controlar su ganado. Pero Hatidze los recibe con los brazos abiertos y su mejor brandy; juega con los revoltosos niños y hace que Hussein se interese por la miel (para él, los 16 € que cuesta el kilo son un buen negocio). Cuando Hussein trae colmenas y consigue un comprador en Bosnia, nos damos cuenta de que no respetará la norma de los apicultores de “coger la mitad y dejar la mitad”. Obsesionado con obtener beneficios a cualquier precio y sin conocimientos sobre el cuidado de estos animales, destruye el equilibrio ecológico y daña a sus abejas y a las de Hatidze.

Kotevska y Stefanov, con la inestimable contribución del editor y productor Atanas Georgiev, muestran una disciplina notable para hacer de esta película una auténtica pieza de cinéma-vérité. Aunque dediquen bastante tiempo a los protagonistas, como prueba del acceso ilimitado que tuvieron a ellos, incluyendo escenas de discusiones y peleas físicas en la familia de Hussein, su acercamiento es estrictamente observacional. Esto significa que el espectador debe deducir muchas cosas, pero también dejan espacio para contar una historia más profunda e importante: el punto de vista de Hatidze, cómo una carrera por el beneficio afecta al equilibrio ecológico local y la importancia de las abejas en el medioambiente.

La cinematografía de Fejmi Daut y Samir Ljuma también es espectacular, tanto si graban la naturaleza en planos generales, como si saltan, cámara en mano, entre los hijos de Hussein, mientras intentan contener a las vacas; o cuando se sientan a la luz de las velas en la casa de Hatidze.

Honeyland es una coproducción entre las macedonias Trice Films y Apolo Media. La compañía alemana Deckert Distribution gestiona los derechos internacionales.

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(Traducción del inglés)

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