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SUNDANCE 2021 Competición World Cinema Dramatic

Ninja Thyberg • Directora de Pleasure

"El porno puede ser algo bueno, simplemente es importante hacerlo de una manera ética"

por 

- Hemos hablado con la directora sueca sobre el negocio... y el placer

Ninja Thyberg • Directora de Pleasure

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de Ninja Thyberg, proyectada en el Festival de Sundance, Bella Cherry cambia Suecia por una carrera en el mundo del porno en Los Ángeles, pero pronto descubre que hay mucho que aprender. Por otra parte, si es la inocencia lo que todo el mundo parece comprar, qué mejor que decidir venderla tú mismo.

Cineuropa: Toda la conversación sobre la industria del porno, o los trabajadores del sexo en general, sigue siendo muy animada. Al presentar la película, mencionaste que no hay una industria del sexo en Suecia de la que hablar, ¿qué querías destacar?
Ninja Thyberg:
Llevo trabajando en ello durante mucho tiempo y el debate cambia constantemente. El #MeToo fue un paso muy importante. Hemos empezado a hablar sobre la dominación masculina de una manera diferente. Cuando se trata del trabajo sexual, el debate parece girar en torno a preguntas como: “¿por qué las mujeres lo hacen? ¿han sido maltratadas? ¿es empoderante o degradante?”. No hemos mirado realmente a los hombres, ni a las estructuras, y es importante pensar en los consumidores, ya que el contenido se basa en lo que buscamos. Iba a los estudios del porno y había un rodaje de dos chicos negros y una chica blanca diminuta, vestida con un traje de colegiala. Papeles muy estereotipados y racistas. El director le daba a ella instrucciones: “sí, tienes miedo de la gran verga negra”. Yo tomaba notas, pensando: “¿qué narices les pasa?” Entonces el director se volvió hacia nosotros, con cara de querer decir: “¿qué te pasa? ¿por qué quieres ver esto?”. Creen que los pervertidos somos nosotros. Todo es nuestra culpa.

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Es muy loco pensar que todo el mundo hoy en día es tan políticamente correcto, tan sensible, y sin embargo en el porno es todo lo contrario.
Yo no lo llamaría “refrescante”, pues no es la palabra adecuada, pero desde luego no son hipócritas en ese sentido. Es todo muy sincero, dicen las cosas como son. En la corriente principal, cuando se trata de los roles de género, todavía hay un hombre dominante y una mujer sumisa. Los hombres se consideran sexualmente agresivos, depredadores y, aunque nadie lo admita, se juega con esos roles. Tienes la piruleta, las coletas… En el porno, nadie trata de ocultarlo.

Muestras el backstage de esas producciones, donde todos tratan de protegerse unos a otros. Sin embargo, a veces las palabras no coinciden con las acciones, al parecer.
Eso es lo que pensé que vería, pero a lo largo de los años, he notado un cambio positivo y más matices, supongo. Solía ser más negativa. Comencé siendo una activista antiporno. Después fui parte de la comunidad del porno feminista y todavía la apoyo, pero tenemos que apoyar a las mujeres que trabajan en el porno tradicional.

Su historia empieza como la película porno más cliché de la historia: una joven que llega a la ciudad con el sueño de convertirse en una estrella porno.
Cámbialo solo a “estrella” y también es un cliché tradicional. El que ella sea joven es la cosa más común. Es lo que vende. Acabas de entrar en la vida adulta y tienes muy poco poder en la vida. Quizás vives con tus padres. Estas chicas no tienen casi nada y aun así tienen todo: la ventaja más preciada de nuestra cultura. En la primera escena de sexo de Bella, el director dice que el que ella sea inocente y tímida es lo que el público quiere. La vulnerabilidad también es una ventaja pues, de nuevo, las mujeres deben ser pequeñas y los hombres deben ser grandes. Sin embargo, aunque interprete el papel del objeto, ella también es la protagonista. Ser una mujer en un mundo patriarcal, tienes que vivir con el hecho de que eres vista como “el segundo sexo”, como Simone de Beauvoir lo llama. Estamos entrenadas para dividirnos en dos, entrenadas para saber cómo nos pueden percibir los hombres.

Tuviste que adoptar esa perspectiva en la película, pues también estás grabando sus escenas de sexo. Incluyendo una toma con una directora.
No quise reproducir la perspectiva masculina ni las imágenes porno, ni objetivar a mi protagonista, pero esto es lo que ella hace. Es como se ve ella a veces. Hemos planeando todo muy cuidadosamente, asumiendo que esta película tenía que ser objetiva en ciertos momentos. Quería que el público fuera consciente de la posición de la cámara y de su propia perspectiva.

La escena a la que te refieres es, de algún modo, la más “pervertida”.  Que trate de dominación masculina es verdaderamente la realidad. Ella está colgada de unas cuerdas y está siendo azotada. Sin embargo, cuando se hace de la forma correcta, de forma segura, puede ser una cosa muy buena para todos los implicados. El porno puede ser algo bueno, simplemente es importante hacerlo de forma ética.

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(Traducción del inglés por Eva Martínez)

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