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ZÚRICH 2020

Stefan Haupt • Director de Zurich Diary

"Es nuestra responsabilidad hacer este lugar tan bueno como sea posible, y no solo para nosotros"

por 

- Hemos hablado con Stefan Haupt, el director de Zurich Diary, tras el estreno mundial de la película en su ciudad de origen

Stefan Haupt  • Director de Zurich Diary
(© Andreas Rentz/Getty Images/Zurich Film Festival)

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, de Stefan Haupt, que celebró su estreno mundial en el Festival de Cine de Zúrich —¿dónde sino?—, ofrece una mirada cercana al lugar que mejor conoce su director. O eso cree, ya que descubre las vidas paralelas de la ciudad.

Cineuropa: Cuando alguien decide hablar de una ciudad en una película, se le adjudica el cliché de “carta de amor” a Venecia o a París, por ejemplo. En tu película, se puede sentir el amor pero no es incondicional. También se perciben los problemas.
Stefan Haupt: Decidí hacer este documental justo después de la crisis financiera. Pensé: “Es increíble. No sé nada”. ¿No es una locura? Conocí a algunas personas, empecé a entrevistarlas y me di cuenta de que no sería periodista de economía [risas].  Pero después tuvimos esa votación iniciada por el partido de la derecha, que quería limitar el número de inmigrantes, y estaba seguro de que nunca ganaría. Pero lo hizo. Se llama SVP [Unión Democrática del Centro] y ha crecido en los últimos años. Nos dimos cuenta de que había una especie de letargo a nuestro alrededor, y queríamos reflexionar sobre ello. Me estoy haciendo mayor así que, ¿hacia dónde va mi vida? ¿hacia dónde va mi vitalidad? Para mí, esto fue como hacer un experimento. Es más fácil cuando tienes una historia clara.

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Una persona de la película dice que la ciudad es “esquizofrénica”. ¿Compartes su opinión?
Tenemos definiciones paralelas. Hacer esta película cambió mi forma de ver a las personas que trabajan como locas en los restaurantes de comida china para llevar, por ejemplo. Nunca hablamos con ellos pero, al mismo tiempo, decimos: “Hey, deberías estar contento de vivir con nosotros”. No sale en la película, pero hay un lugar donde hace 20 años había agujas tiradas por el suelo. Ahora, es un lugar familiar, pero cuando voy a correr por la mañana veo a solicitantes de asilo recogiendo basura.

Desde fuera, parece que “es la ciudad donde todo tiene su lugar”. Pero luego alguien habla de alquileres muy caros y de sentirse un visitante no deseado. ¿Fue fácil mantener esas conversaciones?
Cuando hago entrevistas, también hablo mucho. Me interesa conversar. Ellos me cuentan algo de sí mismos; yo les cuento algo de mí y ellos pueden decirme si quieren que elimine algo. Algunos colegas me dicen: “¿Estás loco? ¡Así eliminarás las mejores partes!” Y no es cierto: las personas están más relajadas cuando saben que no necesitan autocensurarse. Una persona me dijo que esta película es muy pesimista. Yo no lo veo así. Al menos, mostramos estas cosas y damos voz a un refugiado, aunque sea por un segundo.  

¿En qué momento decidiste aparecer en la película y mostrar archivos familiares?
En la primera fase. Pusimos todo en cajones separados: prostitución, drogadictos, la zona rica. Y nuestras películas son muy políticas o muy personales. En mi experiencia personal, me he dado cuenta de lo relacionadas que están ambas cosas. En la actualidad, decimos que la vida privada es política. 

Las personas tienden a mostrarse protectoras con su país o su ciudad, y no les gusta que se les diga lo que no funciona. Ahora que proyectas esta película en Zúrich, ¿qué tipo de respuesta recibes de sus habitantes?
Esos mundos paralelos están muy bien desarrollados, así que las personas que están interesadas en ver esta película son bastante parecidas. Me dicen que es cierto, que ellos también están abrumados por los alquileres. Hablo de cosas que me molestan, o que me hacen sentir impotente, así que supongo que por eso es algo pesimista. 

Zúrich ha cambiado mucho. Recuerdo ese parque lleno de agujas de los años 90: era increíble. Ahora, ya nadie recuerda ese pasado. Necesitamos resignarnos y aceptar el hecho de que no podemos ayudar a todos, pero surge un sentimiento de culpa, ya que tenemos muy buenas infraestructuras y riqueza en comparación con otros lugares. Pero podríamos ayudar más. Con todos los recursos que tenemos, es nuestra responsabilidad hacer que este lugar sea lo mejor posible; y no sólo para nosotros.

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(Traducción del inglés)

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