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TORONTO 2019 Discovery

Antoneta Kastrati • Directora de ZANA

"Como comunidad, no hemos procesado en profundidad ninguno de los traumas de la guerra: teníamos que seguir adelante, y quizá era la única manera de hacerlo"

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- Hemos hablado con la directora y guionista kosovar Antoneta Kastrati sobre en lo que se erige su primer largometraje, ZANA, proyectado en Toronto

Antoneta Kastrati  • Directora de ZANA

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, su ópera prima, la emergente directora y guionista kosovar Antoneta Kastrati trata un tema delicado, su país natal. Tras su estreno mundial en la sección Discovery del 44º Festival Internacional de Cine de Toronto, hemos hablado con Kastrati sobre su biografía y cómo se relaciona con su cinta, así como sobre el papel de la magia en la sociedad de Kosovo y su experiencia trabajando con su hermana, la directora de fotografía Sevdije Kastrati.

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Cineuropa: ¿ZANA contiene algún elemento de su vivencia personal durante la guerra?
Antoneta Kastrati:
ZANA es una historia de ficción que está inspirada en mis experiencias durante y después de la guerra, en la que perdí a mi madre y a mi hermana. De ahí surgen los temas de fondo y las preguntas de la película. En concreto, las pesadillas y los terrores nocturnos de ZANA son la representación más fiel de mi propia lucha con esos temas.

¿Sientes que la generación de la posguerra sigue atormentada por esos traumas?
Hay diferentes niveles de trauma. Mi hermana Sevdije y yo pertenecemos a esa parte más pequeña de la población que experimentó una sensación de pérdida más profunda. Es difícil hablar con una sola voz en nombre de toda una generación: la guerra tuvo lugar cuando éramos adolescentes, cuando estábamos madurando emocionalmente y empezando a entender la complejidad del mundo que nos rodeaba. Ser testigo de la total descomposición y desintegración de la humanidad a una escala tan grande tiene un impacto duradero, cuyos efectos solo salen a la superficie posteriormente. Como comunidad, no hemos procesado en profundidad ninguno de los traumas de la guerra: teníamos que seguir adelante, y quizá era la única manera de hacerlo.

¿Es fácil reconciliarse con ese pasado?
Si por reconciliación entendemos mirar al pasado, hacer preguntas sobre lo que sucedió y cómo nos cambió, entonces no es fácil; de hecho, es muy difícil, pero es necesario si queremos reconstruir una sociedad sana. Después de 20 años, veo que este proceso finalmente está empezando a tener lugar, y creo que ZANA también es un paso en esa dirección.

¿Cómo de difícil te resultó trabajar en ZANA?
En su conjunto, el proceso para hacer una película es muy largo. Tienes que vivir y respirar el mundo que estás creando para ella, y no fue fácil, especialmente durante la fase de investigación y escritura. Como directora, incluso cuando estaba filmando las pocas escenas realmente gráficas de la cinta fui capaz de mantener una separación emocional. Hubo una excepción: una gran escena conmemorativa en la que estaban presentes mi familia y unas mujeres de mi pueblo. Fue muy emotivo, pero aun así fui capaz de distanciarme y hacer mi trabajo.

Debido a sus traumas, la familia de la heroína cree que ha sido poseída por espíritus malignos. ¿Es común el misticismo en Kosovo?
Ha habido muchos casos, especialmente en mi pueblo, de novias jóvenes a quienes habían enviado a vivir a casa de sus maridos y que empezaban a experimentar ansiedad o paranoia, e incluso esquizofrenia. Solía explicarse diciendo que sufrían una maldición y estaban poseídas, y esto no se limita a las mujeres o a los problemas mentales. Lo que más me interesaba era el aspecto de género, y eso fue lo que me impulsó a rodar un documental en 2009.

¿Los curanderos místicos les ofrecen alguna esperanza a estas personas?
Buscar esperanza es quedarse solo en lo superficial. En realidad, la gente busca respuestas fáciles para cosas que son inexplicables, como en el caso de mi protagonista, Lume. Pensar que conoces la respuesta en cierto modo te alivia. Es esa necesidad de creer en algo más allá de uno mismo, que no puedes controlar, esa creencia de que la culpa es de otro o de un "ser externo". Eso te libera de la responsabilidad de seguir buscando o de reflexionar sobre tu papel como individuo en la creación o el mantenimiento de las condiciones para que se den esas enfermedades, ya sean físicas o mentales.

¿Cómo es colaborar de forma continuada con tu hermana y cómo te afecta su trabajo en lo que respecta al rodaje?
Ambas empezamos a interesarnos por el cine en la misma época. Trabajar con alguien que comparte mi estética y mi sensibilidad es una sensación muy especial, y Sevdije es una directora de fotografía muy buena. Consigue captar la intimidad de los actores, y a la vez crear imágenes realistas, pero inquietantes. Además, también es mi mayor apoyo, siempre presionando en busca de la máxima calidad, incluso cuando las condiciones son malas y los demás solo quieren pasar página. Es su forma de actuar con todos los directores con los que trabaja.

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(Traducción del inglés por Eva González)

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