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LA VALETA 2019

Peter Sant • Director de Of Time and the Sea

"El cine es casi una extensión del colonialismo"

por 

- Hablamos con el director australiano Peter Sant, que analizó su primer largometraje en maltés, Of Time and the Sea, proyectado en La Valeta la semana pasada

Peter Sant  • Director de Of Time and the Sea

El director australiano de ascendencia maltesa Peter Sant visitó el Festival de Cine de La Valeta para presentar su primer largometraje en maltés Of Time and the Sea [+lee también:
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, de corte reflexivo y misterioso, que se estrenó el año pasado en el Festival de Cine de Marsella. Nos hemos vuelto a reunir con él para desmontar la película y saber más sobre su desarrollo y el proceso de producción.

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Cineuropa: ¿Podrías darnos una pincelada sobre tus orígenes?
Peter Sant:
Empecé a estudiar Bellas Artes en la Slade School of Fine Art, en Reino Unido. Por entonces, estaba siempre trabajando con la imagen en movimiento, pero en Slade hice muchas obras de arte y obras de vídeo. Según iba progresando, todo se volvió un poco más guiado por la narrativa y enfocado en el cine únicamente, en contraposición a las exposiciones en una galería. Nunca trabajé partiendo de guiones; trabajé más desde el concepto, así que el largometraje fue lo primero que hice basándome en un guion. Alex Vella Gera y yo empezamos a escribirlo en 2014. El guion pasó por muchísimos cambios, pero conseguimos unificarlo cuando encontré la localización; Ahí empezó a ir como la seda.

¿Fue fácil trabajar con un guion en maltés, un idioma que no hablas con fluidez?
El guion se escribió estrictamente en inglés, y lo que de verdad me interesó fue el proceso de traducción y cómo podían cambiar las cosas entre un idioma y otro. Así que se escribió en inglés, se tradujo al maltés para el rodaje y finalmente se tradujo de nuevo al inglés para los subtítulos. Es un bonito proceso donde las cosas ocurren por el camino, así que pierdes algo de autoridad.

La película ha sido descrita como “experimental”. ¿Cómo respondes a esta etiqueta?
Personalmente creo que “experimental” se ha vuelto casi un género en sí con sus propios temas recurrente es gracioso. No la llamaría experimental, pero sí que yace entre experimental e independiente y posiblemente más hacia el extremo de la izquierda. No tengo dudas sobre ello, pero no sé si el término correcto es “experimental”. Quiero decir, todas las películas son experimentales, ¿no? Cabría esperar eso. Nadie sabe cuál va a ser el resultado final.

¿Fue difícil conseguir financiación del Malta Film Fund?
No, fue todo bien. Tenían un jurado que comprendía que era cine independiente y mi enfoque era que una película en maltés no iba a tener un éxito rotundo, la verdad. Desde mi punto de vista, tenía que ser una película independiente sí o sí. No creo que una comedia romántica en maltés sea interesante para mucha gente, ¡pero a lo mejor me equivoco! [ríe]

Así que creo que debería haber un subsidio para ese tipo de voz aquí, que debería haberlo en todo el mundo. Debería haber un camino abierto para los artistas que trabajan con la imagen en movimiento y el cine independiente. Aunque el jurado era relativamente conservador, al final estuvieron de acuerdo.

¿Qué otros proyectos tienes en la manga?
Estoy trabajando en tres o cuatro cortos. Algunos solo los hago yo con una cámara. Generalmente ruedo aquí en Malta. Uno de ellos es gracias a una ayuda económica del Consejo nacional del libro de aquí, una adaptación de un relato que vamos a rodar en agosto. Y también estoy planeando mi próximo trabajo de formato largo.

Siempre uso los cortos como bocetos para probar nuevas ideas. Of Time and the Sea fue una extensión de mis intereses conceptuales, porque muchas de las películas más cortas y basadas en las galerías también se centraban en esta idea del funcionamiento del cine. Existe una película italiana que se filmó en Malta, llamada The Invention of Morel, donde esta gente revive una semana de sus vidas en un bucle constante. La idea se transportó por completo a mi película. Lo más interesante fue que el sitio donde la película italiana fue rodada estaba cerca de donde Robert Altman rodó Popeye, y Popeye ahora se representa. todos los días para los turistas que visitan el set. Es como si la idea detrás de The Invention of Morel hubiese conseguido injertarse en el set de Popeye, que se representa todos los días para los turistas. Me pareció intrigante.

También me evoca vestigios de otras cosas. La cinematografía es casi una extensión del colonialismo. Vienen aquí y dan trabajo a gente en tareas insignificantes, tienen una manera de hacer las cosas y tú tienes que doblegarte a ellas. Pero cuando regresan a casa dejan todo ello atrás. El set de Popeye sigue ahí y si bajas a Marsa, hay barcos usados en Gladiator. Todos dejan sus huellas, igual que británicos dejaron sus cabinas de teléfono. Hay una extraña analogía y persistencia ahí.  

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(Traducción del inglés por Mar Muñoz Lorente)

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